El modelaje se rige por unas medidas, altura y peso exigentes para quienes se quieran dedicar a ello. Es cierto que se lucha por la “mujer real”, pero este mundo lleva a querer encajar en los valores superficiales impuestos por la sociedad. Esta reflexión lleva a Adriana Lima a dejar una etapa de su vida en la que esos números marcaban su trabajo.

La modelo brasileña Adriana Lima ha formado parte de la marca Victoria’s Secret durante 20 años. A los 37 años, con dos hijos y siendo una de las modelos mejor pagadas, según Forbes, decide dejar la marca que le dio fama como una de las modelos más prestigiosas. Un año antes de esta decisión se le vio una mayor preocupación y compromiso contra las imposiciones físicas a las mujeres. Tras oír a una amiga descontenta con su cuerpo reflexionó sobre cómo las mujeres se acuestan y se levantan con preocupaciones y exigencias físicas en sus vidas personales e incluso a veces profesionales. Adriana, de hecho, admitió sentirse así. “No volveré a quitarme la ropa por una causa vacía” fue su respuesta ante la oportunidad de “grabar un vídeo sexy y publicarlo en sus redes sociales”.

A los meses de publicar que sufría presión por sus medidas decide acabar la continuidad en la marca lencera. Defiende los diferentes cuerpos de las mujeres. Ella siempre se ha posicionado como una modelo que hablaba de lo oculto en el mundo de las modelos. Quería que se viera que ellas también trabajan duro. Además, fue una de las primeras famosas en posar con la cara lavada y sin filtros en sus redes sociales. Su objetivo es luchar contra los cánones de belleza que exige la moda y los medios de comunicación.