Ariana Grande es un autentico fenómeno de masas en lo que respecta al pop juvenil. Pero la artista ha demostrado ser mucho más que una cantante de pop con su último disco, Sweetner. Tras un largo tiempo de espera nos sorprendió con su cuarto albúm de estudio en el que la vemos más auténtica que nunca. Refleja todos sus sentimientos en sus canciones, lo que ha premiado el público suendo unos de los discos del año. Hasta el punto de ser la cuarta mujer en liderar el cartel de Coachella.

Este disco ha supuesto un cambio profesional en la niña que veíamos anterior mente. Le da madurez a la artista que habla de una mala época que ha atravesado y da un mensajes esperanzadores. Ariana se ha volcado por completo para enamorar más a sus fans y hablar de la importancia de cuidar nuestra salud mental.

Dentro de sus canciones encontramos Get Well Soon, en concreto la última del disco. En varias entrevistas, Ariana Grande rompía a llorar al hablar de ella. No es de extrañar pues sus 5:22 minutos de duración (en referencia a que el atentado fue el 22 de mayo) habla de la ansiedad sufrida tras el pasado atentado en Manchester que ocurrió en uno de sus conciertos. Lógicamente y como a cualquier persona, un tema así marca de por vida, más si lo vives en tus carnes. Es algo que Ari no ha podido quitarse de la cabeza y ha dejado presente en varias canciones del albúm como No Tears Left to Cry. Está lleno de metáforas y significados ocultos, lo que hace que nos guste más como música aunque no trate temas agradables.