Parece ser que Cristina Pedroche no se libra de las críticas. Su ropa, su relación e incluso su físico han sido motivos para incendiar las redes. Siendo realistas, ella no tienen inconveniente con llamar la atención, como deja claro en su entrevista en El Hormiguero. El pasado 12 de diciembre Pedroche pisó el plató del programa para hablar sobre las próximas campanadas.

La madrileña una vez más dejó mucho que desear por su paso por el programa de Pablo Motos. Se le acusó de “monotema”, “egocéntrica” y “flipada” en las redes sociales. La actitud dice mucho y en Cristina la actitud que dio en esa entrevista no le vino muy bien. El caso es que apoyamos la idea de que nadie le tiene que decir que ponerse ni que hacer. Ni se debe hacer un juicio de su decisión en cuanto a vestuario ni como llevar su vida, para eso es una mujer libre. Faltaría más. Ese en ningún caso es el problema de este asunto, sino el cómo se mencionaba. Las declaraciones como “es un vestido con el que mucha gente va a soñar y es sexy, pero porque me lo pongo yo” sobran. Ella y su vestido son el show de la noche dejó a entender.  

Ya que es una reivindicación feminista de que no hay que dar tanto boom por lo que una mujer se ponga o no, no se entendió que el tema de la noche fuera al rededor del vestido. Estamos seguros que hay muchos más temas que tratar en la vida de Cristina Pedroche a parte de sus vestidos, su pareja y que es una chica fit. Pero teniendo en cuenta las fechas en las que ha ido, estaba claro que no iba a presentar ningún disco. Iba a hablar de las campanadas y del show de sus vestidos.