Luka Modric se alzó hace unos días con el Balón de Oro 2018. Una Champions con su club, el Real Madrid, y alcanzar la Final del Mundial de Rusia con Croacia avalan su temporada. El croata rompe con el duopolio de Balones de Oro que tenían Cristiano Ronaldo y Lionel Messi desde 2008. El portugués y el argentino se habían repartido desde ese año hasta 2018 el trofeo. Ronaldo acabó segundo esta vez y el podio lo completaba Antoine Griezmann. Messi acabó quinto. ¿Es justo?

Supuestamente el Balón de Oro premia al mejor jugador del año. Es un trofeo individual, pero ayuda (bastante) los buenos o malos resultados que coseches con tu club o selección. El año de Modric a nivel colectivo ha sido increíble: Champions y llegar por primera vez con su selección a una Final de un Mundial. A nivel individual no ha sido, ni de lejos, su mejor temporada en el Madrid. Sin ir más lejos, Cristiano Ronaldo, quien jugó la pasada temporada en el Real Madrid hizo mejor año que él individualmente. Ni que decir tiene Griezmann, que además de haber hecho un buen año con el Atlético de Madrid en cuanto a números, ha ganado la Europa League y el Mundial con Francia, siendo el mejor jugador de su selección y equipo.

Messi ha acabado fuera del podio. El jugador que ha ganado Liga y Copa con el Barcelona y ha sumado más de 50 goles este año. Si el Balón de Oro premiara al mejor jugador del mundo y dejásemos los colores de lado, el argentino lo habría ganado ininterrumpidamente desde, más o menos, 2006-2007. ¿Es justo que el considerado para muchos mejo jugador de la historia acabe quinto en la clasificación después de un año tan bueno indivual y colectivamente? ¿Es justo que Modric haya ganado ese Balón de Oro? En mi opinión, si tenemos en cuenta tanto el año individual como el colectivo, el galardón debería haber ido a Griezmann. Si solo tenemos en cuenta quién es el mejor, la respuesta es clara y sencilla: siempre Messi.

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