Siempre se ha tenido debilidad por el actor que se dio a conocer en su serie SMS o Los hombre de Paco. Mario Casas se ha ganado una imagen de chico duro pero a la vez de corazón honesto. Desde que salió en televisión o en la gran pantalla ha sido uno de los rostros más sexys pero a la vez de los más queridos. Es por eso que cada vez que sube a Instagram una foto de él mostrando sus más de 10 tatuajes no se puede parar de hablar de ello.

Nuestro querido actor está cogiendo esa adicción a los tatuajes. De hecho, ha asegurado estar habituándose a hacerlo tras una película. Se tatúa cosas referentes a las películas que protagoniza como asegura en una entrevista en El Hormiguero. Aunque Mario Casas no solo lleva recuerdos de sus trabajos, también ha pasado por tinta señales que aludan a seres queridos o momentos íntimos de su vida.

Conocemos algunos tatuajes entre los que están el número 5185, número de preso del personaje que interpreta en la película El fotógrafo de Mauthausen. Tiente tres puntos suspensivos en el antebrazo izquierdo que guarda un significado intimo. Una carita sonriente en su hombro derecho, al lado contrario a donde tiene una mano cornuda. Esa smile es señal de una relación de amistad, uno de los más criticados por ser “antimorbo”. En uno de sus tobillos luce un tribal. Tiene, además, 5 iniciales R, H, S, C y O, que representan a todos los miembros de su familia. Por último dos corazones muy diferentes pero por un motivo similar: parejas. En su antebrazo derecho tiene un corazón, “por una mujer que pensaba que era la definitiva…”. Y por último en el pecho otro corazón más realista por su pareja Blanca Suárez.