El fin de año trae consigo muchos rituales, preparativos, exigencias pero sobre todo recuerdos del año que se va. Hacemos un barrido por todos los momentos vividos tanto buenos como malos y ponemos futuras metas para el que está por venir. La familia real inglesa no iba a ser menos. Han despedido este 2018 rememorando los momentos más importantes.

La boda del Príncipe Harry y Meghan Markle, su salida de palacio o el anuncio de su primer hijo son algunos de estos momentos. Por otra parte, vimos el nacimiento del tercer hijo del Príncipe William y Kate Middleton o su participaciones en eventos benéficos, entre otros. Que Meghan ha supuesto un cambio en la casa real inglesa no es ninguna sorpresa a estas alturas. Y mucho menos lo es su relación con Kate Middleton. Son muchos los momentos donde se ha hablado de rivalidad y no pueden evitarlo.

Esta Navidad parece que ambas dejaron de lado su rivalidad en la tradicional misa de Sandringham. A la salida de la iglesia vimos a ambos matrimonios y ellas nos concedieron este momento de “paz”. Se las vio hablando y sonriendo. Incluso se ha hecho viral el gesto de como la duquesa de Sussex toca la espalda a la duquesa de Cambridge. Después de que Meghan Markle se dirigía al príncipe William y este no respondió, se desató el rumor de que la verdadera rivalidad era entre cuñados. Parece que a Meghan aún le queda mucho recorrido en el mundo de las críticas. Como ha pasado con el escándalo de su primera boda. Aunque a nosotros no nos guste esta distancia entre los matrimonios.